Hipnosis para dejar de fumar o adelgazar

Definición de Hipnosis

Existen muchas definiciones para la Hipnosis, tantas como Hipnotistas o Hipnoterapeutas existen.

Una de ellas sería: Hipnosis es un estado alterado de conciencia, también llamado trance o estado hipnótico, que nos permite acceder a nuestro inconsciente.

En el inconsciente, regido por el hemisferio derecho, se registran el 95% de nuestras emociones y vivencias que nos alcanzan a lo largo de la vida.

Se dice que es esa parte de nosotros, que todo lo sabe.

 

Etimología de la palabra Hipnosis:

Está compuesta de la La palabra Hipnosis tiene su origen en:

• “Hipno”: en la mitología griega (Hypnos) era la personificación del sueño, hijo de Érebo (dios de la oscuridad y la sombra) y Nix (diosa de la noche), y hermano gemelo de Thánatos (dios de la muerte) y padre de Morfeo (dios del sueño).

  • “Sis”:sufijo que significa acción, proceso o resultado de… o estado irregular.
    Por lo tanto la hipnosis sería un proceso o resultado o estado irregular de adormecimiento.

Tipos de Hipnosis:

Existen 4 tipos de Hipnosis: 

  1. Autohipnosis
  2. Heterohipnosis
  3. Hipnosis clásica o tradicional. También llamada rápida. 
  4. Hipnosis Ericksoniana.
Todos estos tipos de Hipnosis pueden ser complementados con la programación neuro lingüística, comúnmente llamada PNL.  

El uso terapéutico de la hipnosis

Desde Mesmer, la hipnosis ha sido utilizada por muchos médicos, psiquiatras y psicoterapeutas con fines terapéuticos.

Además de la relajación general, los usos terapéuticos incluyen sugestiones encaminadas a fomentar el cambio de actitudes y comportamientos, por ejemplo, para mejorar la autoestima y la confianza o para reducir el antojo de tabaco.

Además de los problemas psicológicos o de comportamiento, los trastornos psicosomáticos (dolencias físicas con una causa psicológica), según se informa, son susceptibles de tratamiento hipnótico, y una serie de estudios científicos confirman que esto puede ser así.

Estos trastornos incluyen dolores de migraña, algunos problemas intestinales tales como síndrome del intestino irritable, asma, y ​​varios problemas de la piel tales como eczema, psoriasis e incluso verrugas.

Basándonos en que para llegar a la dolencia física, primero debe de haber un desequilibrio en los 3 planos sutiles (etérico, emocional y mental) podemos decir que a través de la hipnosis, y accediendo al subconsciente, podemos tratar estos desequilibrios en el plano físico.

Por lo tanto, se ha utilizado para aliviar el dolor tanto en la práctica médica y dental, así como en procesos naturales como el parto.

Sin embargo, en un informe del año 2001, la British Psychological Society aceptó que puede haber valor terapéutico en la hipnosis tanto para problemas físicos como psicológicos.

Usos de la Hipnosis Clínica:

Aunque se trata de una técnica que podemos utilizar en prácticamente todos los problemas dentro de un marco psicoterapéutico, su aplicación y eficacia está especialmente indicada en:

Antes de continuar es mejor hacer un inciso, la hipnosis no es una terapia, ni un tratamiento ‘per se’, 

Es decir, se puede considerar una herramienta para facilitar o potenciar el efecto de otros tipos de técnicas o terapias.

Destaca además su uso combinado con otras técnicas para disminuir la sensibilidad al dolor, conocido como hipno-analgesia, asociado a diferentes procesos quirúrgicos, tratamiento de quemaduras, dolor durante en el parto, dolor de espalda, dolor de cabeza…

Las personas que se someten a hipnosis con fines terapéuticos y por un profesional cualificado no llegan a dormirse, sino que cierran los ojos y destensan los músculos, pero permanecen totalmente despiertos, piensan con libertad, dan su opinión sobre lo que les pregunta el hipnotista, y pueden salir del estado de hipnosis en cualquier momento y dejar de obedecer las instrucciones.

Las personas que se someten a hipnosis con fines terapéuticos y por un profesional cualificado no llegan a dormirse, sino que cierran los ojos y destensionan los músculos, pero permanecen totalmente despiertos, piensan con libertad, dan su opinión sobre lo que les pregunta el hipnotista, y pueden salir del estado de hipnosis en cualquier momento y dejar de obedecer las instrucciones.

Siendo conocedores de este punto, es obvio concluir que si la persona hipnotizada recibe instrucciones que no querría hacer, simplemente no las llevará a cabo, y puede que opte por abrir los ojos y terminar en ese momento la sesión. Si hemos visto que en los espectáculos de hipnosis los voluntarios llevan a cabo acciones que no realizarían en vigilia, es, o bien porque el contexto les incita a dejarse llevar por la experiencia hasta ese tipo de límites, o bien porque, efectivamente, simulan estar hipnotizadas. En el primer caso, sí permiten dar pábulo a ciertos fenómenos que solemos vincular con la hipnosis: hipersugestionabilidad, amnesia selectiva, analgesia, atención sobrefocalizada

En definitiva, la hipnosis sí existe y de hecho son muchas las pruebas científicas y teorías que versan sobre sus cualidades en gran cantidad de universidades mundiales, pero obviamente hay que saber distinguir entre la hipnosis y la versión que ofrecen de la hipnosis el cine o la televisión.

En definitiva, la hipnosis sí existe y de hecho son muchas las pruebas científicas y teorías que versan sobre sus cualidades en gran cantidad de universidades mundiales, pero obviamente hay que saber distinguir entre la hipnosis y la versión que ofrecen de la hipnosis el cine o la televisión.

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